sábado, 28 de marzo de 2015

(El Palmar)
(18-02-2015)

«Brazos pequeños.
Mis manos
acogen mis muñecas:
las abrazan
Son pequeñas.
No se corresponden
con todo lo vivido
para quien resta
muy poco por vivir.
No leo nada,
no investigo nada:
prevengo mi ausencia,
organizando mis lágrimas
que son los riegos,
aunque muy poco.
Labores de orden,
sin ningún sentido
y finalidad incierta.
Alcanzo la mitad.
No puedo dormir
después del mediodía,
mientras permanezco,
hasta entrada la noche,
amarrado a asuntos tenues,
 azorado por algún porvenir,
limitado por mi conciencia,
tan atormentada.
Sólo el desconcierto,
el abandono,
la apatía.
No estoy atribulado.
¿O sí?
Estoy casi vacío,
Como un desierto.»
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